LA ABUELA REGINA

Sería Regina Isaza, nacida en 1920 en el seno de una familia humilde y ahora recordada en el idiolecto familiar como “Abuela Regina”, quien inicia el legado con el que se asentarán las bases de una actividad caficultora en la región de Pácora (Caldas), perteneciente al famoso “Eje Cafetero” colombiano. En dicha región, hoy día reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la fertilidad de la tierra arropa al núcleo familiar de la “Abuela Regina” con una agricultura de subsistencia en torno al café.  Con esfuerzo y dedicación, los once hijos de Regina colaboran arduamente en las tareas diarias de cuidados de la finca bajo métodos puramente artesanales debido a la irregular orografía de la cuenca andina.

 

La pasión cafetera nutre a la familia de carisma, y acompaña las extenuantes jornadas de trabajo en todo momento: ya sea la del café “pintado” con leche recién ordeñada en las mañanas, el refrescante café frío en tinaja de barro de mediodía(hoy después de muchas décadas conocido como cold brew), el potente café negro de la tarde para reponerse, o el último café reposado de la noche para compartir las anécdotas del día. Nada impedía que incluso los niños convivieran desde edades tempranas con sus cafés clareados, haciendo que el café fuera el aroma común de todos los hogares, ya sea para calmar la sed como para levantar el ánimo tras el esfuerzo titánico que acarreaban las tareas campestres. Como dato curioso, se cuenta que un sobrino de la Abuela Regina sacerdote prestaba tanta atención a la finca que incluso llegaba a anteponer sus labores en la finca a las clericales. En definitiva, el café se convierte en epicentro cultural y gastronómico de la región, tanto con fiestas populares durante el tiempo de siembra y cosecha como en el maridaje junto con las famosas arepas  autóctonas a base de maíz.

 

Le tocaría a Mario Gil, nieto de la “Abuela Regina” proseguir la tradición dando un salto hacia Europa, y asentándose en las Islas Canarias hace más de 20 años. Establece la marca Café Regina inspirándose en sus raíces y la prominente figura de la “Abuela Regina”, quien otorga nombre al proyecto, y a día de hoy materializa toda la herencia recibida. De este modo ha logrado consolidar puntos de venta propios y especializados con el café Origen Colombia como estandarte.

 

El futuro de Café Regina también va tomando relevo generacional con la introducción al mundo del café de especialidad de los hijos de Mario Gil, Alejandro y Mario: ya experimentan con la profesión barista y los distintos métodos de extracción, el desempeño en el tostado con microtostadoras gourmet, y la difusión mediante talleres y catas, así como una mercadotecnia que apuesta fuertemente por la innovación, el contacto directo con el cliente como soporte de una cultura cafetera de calidad.

Con ello, les invitamos a descubrir toda nuestra historia disfrutando de una buena taza de café en nuestras cafeterías, para que tú también formes parte de Café Regina.